Cassini se sumerge en Saturno

Saturno

El 15 de octubre de 1997 la NASA lanzó al espacio la nave especial no tripulada Cassini y la sonda Huygens desde la estación de Cabo Cañaveral, con el fin de realizar estudios a uno de los planetas más llamativos del Sistema Solar: Saturno. Siete años más tarde, el 25 de diciembre de 2004 ingresó a la órbita del planeta de los anillos. En enero de 2005 alcanzó a Titán, una de las lunas de este planeta y de ahí comenzó el envío de información a la Tierra para realizar sus estudios. Es la primera nave que ingresa a su órbita y este 26 de abril de 2017, la NASA anunció que la nave ya comenzaría su ingreso en los anillos de Saturno, cumpliendo su última misión exploratoria para, finalmente, desintegrarse el próximo 15 de septiembre.

Durante todos los años de su misión, Cassini ha dado trascendentales aportes a la investigación de nuestro sistema solar y ha demostrado con sus registros algunas teorías de la física, incluida la de la Relatividad.

Entre sus descubrimientos, la nave descubrió nuevos satélites del planeta e incluso nuevos anillos del sistema que conforman esta condición particular de este planeta, que lo hace tan llamativo. Así mismo, envió datos de sumo interés a la Tierra, en los que se determinó la presencia de agua helada y actividad volcánica en algunas de sus «lunas».

Los reportes de Cassini y Huygens no encontraron rastros de vida en el llamado Sistema Saturno, pero si elementos esenciales para que la vida se alimente.

En el proceso actual, al sumergirse en los anillos, se ha suspendido la comunicación con la NASA, la cual se espera sea reanudada posteriormente y Cassini comience a transmitir nueva información de lo que actualmente está recogiendo del planeta gaseoso.

Entre los hallazgos de Cassini, tenemos el de dos nuevos satélites, los cuales fueron llamados Metone y Palene, así como que la luna Febe orbita en dirección contraria al resto de los satélites y existe la posibilidad de que albergue agua bajo su superficie.

En 2004 Cassini envió imágenes que demostraron la presencia  de metano en la superficie de Titán, la luna más grande del planeta. Ese mismo año, Cassini y Huygens se separaron, porque la sonda cumpliría su misión esta luna. Desde ahí, Huygens envió numerosas fotos y realizó también varias órbitas alrededor del planeta.

La misión de Cassini debió terminar en 2015, pero las Agencia Aeroespacial Europea, conjuntamente con la NASA, decidieron prorrogar un par de años la misión, para esperar el solsticio de  Saturno, el cual se produce este 2017. De esta manera, los científicos esperaban obtener nuevas imágenes que no solamente nos ayudan a entender las dinámicas físicas y químicas del  planeta, sino también a captar imágenes de los anillos, la Tierra y el mismo Sol vistos desde Saturno. Esta última misión de Cassini recibe por esa razón el nombre de Misión Solsticio.

Los científicos evaluaron diversas opciones para terminar la misión de la nave, pero algunas de ellas representaban posibles amenazas a la misión y de contaminación biológica en los propios satélites del planeta, en consecuencia, la decisión final que se tomó fue enviar a Cassini a una órbita de muy alta excentricidad, la cual la llevará entre la atmósfera del planeta y el anillo D, atravesando  un espacio de 3800 kilómetros que existe entre este planeta y los anillos. Una vez ahí, luego de realizar 20 de esas órbitas la nave será precipitada contra Saturno, ardiendo en su atmósfera. Ese último evento, la despedida final de la nave, será el 15 de septiembre de 2017, evitando así los riesgos de contaminación biológica mencionados, terminando así una misión en el espacio que inició hace 20 años.

Aún la humanidad no ha recibido toda la información que Cassini ha procesado, así que esperamos conocer a profundidad todos los elementos de esa importantísima misión, que nos permitirá conocer más de los orígenes y el funcionamiento de nuestro sistema solar.

Finalmente, resumimos los tres hallazgos más importantes de la nave hasta este momento en en Encélado, uno de los satélites más grande de Saturno con 500 km de diámetro:

  1. Hidrógeno y dióxido de carbono

En el año 2015 Cassini constató la presencia de hidrógeno y dióxido de carbono, ambos compuestos esenciales para las formas de vida más básicas.

  1. Océano bajo la superficie helada

Encélado reveló la presencia de agua helada bajo su superficie. Este gran descubrimiento, de primera importancia para la posibilidad de vida orgánica fuera del planeta Tierra. Las sustancias que han dado indicio a la posibilidad de agua bajo su superficie provienen de la actividad hidrotermal que se desarrolla en el fondo del océano que hay bajo la superficie helada de este satélite saturnino. La posibilidad de que existiese formas de vida primitivas, como bacterias, podrían sustentar la sobrevivencia en estos compuestos.

  1. Principal candidato a sitio habitable fuera de la tierra

Cassini trajo a la Tierra la gran noticia de que Encélado contiene una combinación de hidrógeno y dióxido de carbono en su atmósfera, ha convertido a Encélado en el mejor candidato a sitio habitable fuera de nuestro planeta azul, según reportes de la NASA. Es así como quedó demostrado que esta «luna» de Saturno dispone de todos los ingredientes esenciales para las formas de vida básicas que conocemos. Aunque solo faltaría la presencia de fósforo y  azufre, hay estimaciones de los científicos de que la composición química de las rocas de este planeta los pueda contener.

 

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