¿Cómo hablar de sexo a tu hijo?

habar de sexo con tus hijos

 

Muchos padres se sonrojan o aterran cuando sus pequeños les preguntan cómo se hacen los niños. De inmediato comienzan a fabular sobre la manera en que se produce el proceso de concepción, generando una formación distorsionada en los pequeños, en lugar de abordar el tema con naturalidad y eliminar el nocivo tabú sobre el tema.

Es natural en todo niño o niña sentir curiosidad por la forma en cómo se forman y nacen los niños. Muchos padres acuden a una serie de eufemismos que pueden formar creencias erróneas y confusiones en ellos. Luego, cuando se enfrentan al tema con compañeros de su edad o algunos niños mayores, pueden recibir información inadecuada y hasta ser víctimas de abuso. Es por ello que el abordaje de temas relativos a la sexualidad debe naturalizarse con los pequeños, de manera gradual pero clara y sin mentiras, para que no tengan valores errados y prejuicios, así como distorsiones en cuanto a la información correcta que reciben de su entorno. Especialmente en estas épocas en la que el desarrollo de las tecnologías de la información, permiten acceder a cualquier tipo de contenidos, especialmente a través de las redes sociales, incluyendo las aplicaciones especializadas en encuentros casuales con personas para relacionarse, incluso sexualmente.

 

La sexualidad como tabú

 

Lo primero que debemos hacer es entender nosotros mismos, como adultos, como padres o familia de algún pequeño, es que la sexualidad es una parte natural y esencial de la vida, sin la cual no existiese nuestra especie. Los problemas en torno al sexo devienen de la carga cultural que se impone de acuerdo a los códigos sociales que nos rigen.

No todas las sociedades viven la sexualidad de la misma manera, pues las tradiciones determinan la forma cómo no aproximamos a ella.

Hay culturas en las que las relaciones incestuosas, por ejemplo, son aceptadas y normales. Incluso en algunas en las que la iniciación sexual de las hembras las hace el padre. Hecho que en la mayoría de las sociedades es un hecho deplorable, incluso es considerado un delito, por el cual puede terminar en la cárcel el progenitor.

La forma en la que nosotros abordamos el tema sexual con nuestros hijos puede determinar también patrones de conducta posteriores, tales como el machismo.

Enfocándonos en el tema que ocupa a muchos niños en sus primeros años, sobre la curiosidad que suelen sentir sobre la procreación, lo más recomendable es la construcción de explicaciones muy claras y decir las cosas por su nombre.

Es muy común que empecemos a hablar a nuestros hijos con sobrenombres sobre las partes íntimas porque nos apena decir “pene” o “vagina”. Explicar a los niños que los padres se enamoran y expresan su amor con abrazos y caricias y que luego, para poder tener un hijo, el padre introduce su pene en la vagina de la madre y así se concibe el bebé, que luego se va a formar a partir de la “semilla” que el padre siembra en el vientre de la madre.

Luego de eso se produce todo el desarrollo y se forma el cuerpo del niño.

 

Los valores respecto a la sexualidad

 

Los caracteres sexuales determinan nuestras conductas, pero también la modelan los valores familiares y culturales. Cuando aprendemos a valorar de manera responsable los roles sexuales, con criterios de igualdad, de respeto por la diferencia, de reconocimiento por las orientaciones sexuales, estaremos contribuyendo con la construcción de un mundo más justo y pacífico. Eso lo podemos hacer desde la más temprana edad.

Si un niño crece sin una visión sexista de las relaciones de género, aprenderá también a ser tolerante con las diferencias, a no concebir la vida desde los prejuicios, esto, con seguridad, lo dispondrá a un acercamiento más sano a la vida sexual, cuando le corresponda y esté preparado para ello.

La comunicación franca de padres a hijos es absolutamente necesaria para el sano desarrollo emocional y mental.

Convertir la sexualidad en tema tabú, puede acarrear mayores problemas, ya que los padres no orientan a sus hijos y en muchas ocasiones, terceras personas les crean criterios desacertados. Nadie mejor indicado como los padres para infundir en los hijos buenas prácticas en torno a la sexualidad, para que la misma se asuma con responsabilidad, especialmente durante la adolescencia, evitando embarazos a temprana edad o el contagio de enfermedades de transmisión sexual.

 

Tags: Sexo, sexualidad, tabú, niñez, adolescencia, embarazo.

SHARE THIS

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio. Puedes obtener más información aquí: Aviso Legal y política de cookies

Cerrar