El origen: una película para diseccionar tu mente

inception

Inception (El origen, en español) (USA, 2010) es una película escrita y dirigida por Chistopher Nolan con la actuación de Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Ken Watanabe, Dileep Rao, Cillian Murphy.

Cristopher Nolan es un director de cine que le gusta apostar por temas que ponen a pensar al espectador. Ya comentamos en Tecnologiapunta un análisis de su magistral película “Memento”, la cual trata un tema tan complejo como lo es la identidad y la memoria. Pero una de sus películas más famosa es, sin duda alguna, “El origen”. No es para menos, pues en esta obra cinematográfica, nos encontramos ante una trama compleja y muy interesante que aborda temas claramente enmarcados en las teorías psicoanalíticas. Si bien hay críticos que señalan que los temas freudianos son tratados con ciertas limitaciones, ya que no incorporan referentes sobre el tema sexual, tal vez no sea tan así.

El mismo Leonardo Di Caprio, figura estelar del filme, señaló en una entrevista que se trata de una película psicoanalítica y que él mismo tuvo que ponerse a leer textos de Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis moderno, para comprender mejor su personaje. En esa entrevista, Di Caprio da claves importantes sobre su personaje.

Si bien hay muchos elementos que no cumplen en rigor con las teorías del psicoanálisis, creo que la finalidad de la película no era justamente esa, por lo cual me parece que es una cinta que pone en cuestión muchos elementos propios de nuestras conductas, que interpela cosas que están en el marco de nuestra psicología.

Hay dos elementos en ella que son, desde mi punto de vista, los más importantes a los que podemos atender en los aspectos psicológicos de la trama. El primero es sin duda el tema del padre. El escuadrón que lidera Dom Cobb (Di Caprio),  junto a su socio Arthur (Joseph Gordon-Levitt)  debe implantarle una idea, hacer la originación, al joven empresario Robert Fischer (Cillian Murphy) para que este disuelva el imperio de su padre. Maurice Fischer (Pete Postlewaithe). Saito, el multimillonario que quiere acabar con el imperio de su contendor principal, es el financista de esta riesgosa operación. La idea es entonces diseñar un sueño con todos los detalles cubiertos para poder llegar al subconsciente de Robert y hacer que este desarrolle, por sus propios medios, el plan que se le implementará. El punto central es que para poder alcanzar su objetivo, la implantación de la idea tiene que ver con la relación padre-hijo, ya que Robert tiene, a todas luces, profundos conflictos en esa relación. Entonces, vemos como al final no se trata de meramente de implantar una idea, sino de sanar la relación que Robert tenía con su padre. Más adelante volveremos sobre este punto.

El segundo elemento de análisis es el hecho de los conflictos del duelo que tiene Cobb y que están en lo profundo del inconsciente, lo cual se convierte en un problema recurrente en su día a día. Esto queda en evidencia cada vez que se sumerge en el mundo de los sueños, que aunque estén programados, sale en algunos momentos de su control. Acá estamos ante la presencia de elementos freudianos, en los que los mecanismos de defensa del consciente se manifiestan contra las acciones de subconsciente el cual, según lo dice el mismo Cobb, actúan fuera de su control, es decir, tiene su propio medio de manifestación. Se trata de los procesos del «yo», para mantener tranquilo al «ello». A Cobb se le acusa de la muerte de su esposa y por eso está separado de sus hijos, unos niños a los que como leit motiv se les presenta en una escena que vuelve a repetirse a cada rato en los recuerdos de Cobb, en la que no les ve la cara. Es, supuestamente, la escena en la que él tiene que dejar a sus hijos para huir de la justicia (otra vez relación padre-hijos). El tema del abandono se hace presente y recurrente. Tanto en con los hijos, como con la esposa que lo abandonó a él al suicidarse e implicarlo, al sentirse que este la abandonaba en el mundo de fantasía con el que ella se había obsesionado o vuelta adicta, para evadir la realidad. Acá aparece otra idea freudiana, la de la satisfacción sustitutiva, en la que la el sujeto se refugia en estimulantes que lo sacan de la realidad (drogas, alcohol), porque es la manera de sentir, de llenar el vacío de su existencia.

El reencuentro con los hijos se convierte en el motivo principal de Cobb, es su mayor anhelo. El tema del abandono y la sustitución del rol paterno está presente tanto en Cobb como en Robert, que tiene al padrino y en el caso de los hijos de Dom, es su padre el que sustituye su ausencia y la de Mal, la esposa muerta.

En la película estamos ante dos casos de resolución de conflictos psicológicos. En el primero que mencionamos, el de Robert, la idea que se le implanta es la resolución del conflicto con su padre. Vemos cómo Robert sentía que su padre no lo valoraba, que sentía que él era un fracasado. Entonces, todo el despliegue de acción que vemos a lo largo del filme es para que este pueda encontrarse con su padre en un acto conciliatorio en su nivel subconsciente, en el que este le hace saber que espera que deje de intentar de ser como él. En esa escena clave en el que en una gaveta guardada, en el fondo más profundo de su inconsciente, el padre guarda un regalo o un objeto de Robert cuando era niño. Seguramente un símbolo de algo significativo que marcó esa escisión en la relación padre-hijo. Una vez sanado ese conflicto, Robert se propondrá destruir el imperio del padre, es decir, dar muerte a lo que lo representa. Esto es un tema que Freud abordó extensamente a través del estudio de diversos mitos y leyendas, presentes en la narrativa y en el imaginario colectivo. Para poder ser él, debe destruir lo que representa al padre. En ese punto nos damos cuenta de que toda la trama entonces no va de una conflagración en una guerra empresarial, sino que la mueve la energía de destrudo, la energía tanatológica de la muerte de la figura paterna.

En el caso de Cobb, su conflicto esencial se resuelve a través de una figura que funge como terapeuta, la chica que contratan como arquitecta para diseñar los sueños en los que se conectarán con Robert para implantar la idea. Ella se percata del conflicto emocional y psicológico de Dom y lo hace enfrentarlo, le da claves para que pueda superar sus sentimientos de culpa. Lo hace sacar a flote sus conflictos más profundos, representados gráficamente en los niveles en que descienden en el ascensor. Ella logra penetrarlo y es la que hace que al final el acepte que Mal está muerta y que tiene dejarla ir, acabar con la “culpa” y poder avanzar en el objetivo de su misión.

“El origen” es una película fascinante, sin duda alguna, que combina elementos de acción, pero que nos da muchos vericuetos para pensar, detalles que dan para largas conversas y análisis profundos y extensos.

 

SHARE THIS

Centro de preferencias de privacidad

Cookies imprescindibles

Su usan para el correcto funcionamiento de la web como mostrar formularios, cerrar pestañas, etc.

CookieConsent,gdpr[allowed_cookies],gdpr[consent_types]

Cookies de analítica

Estas me ayudan a comprender cómo interactúan los visitantes con mi web.

_ga,_gat,_gid,test_cookie,fr,IDE,1P_JAR,CONSENT,NID
_ga,_gat,_gid,1P_JAR,CONSENT,NID
test_cookie,IDE
fr

Analytics

Other