Minority Report y la toma de decisiones

tecnologia disruptiva

El argumento de Minority Report es tan brillante como original, mostrando temas de gran variedad de forma magistral. El film se centra en tres “psíquicos” llamados “precogs”, encargados de identificar, mediante el visionado de imágenes aparecidas en sus mentes, el momento en el que se va a producir un crimen. Las secuencias obtenidas son procesadas por el departamento policial “Precrime” con el fin de atrapar a los presuntos culpables con anterioridad a que el acto en sí se produzca.

Se podría decir que la película gira en torno al debate entre el libre albedrío y el determinismo, por lo que hace al que la ve reflexionar acerca de si todo está “escrito” o por el contrario los actos suceden de forma espontánea y causal de acuerdo a cada elección.
Como apunte filosófico, podría obedecer esta idea del determinismo al planteamiento de Descartes acerca del paradigma actual mecanicista, en el que el autor señala que todo forma parte de un gran engranaje, por lo que cada acto está predeterminado y nada sucede por pura casualidad.

Un departamento policial en el cual se detenga a un delincuente sin haber perpetrado el delito suena bastante incoherente e injusto, pero hemos de tener en cuenta que el dilema es considerable ya que en el film la argumentación reside en la alta fiabilidad de las visiones de los precogs y el enorme descenso en el número de delitos desde el implantamiento del sistema.

En España, sin ir más lejos, el método planteado en la película sería contrario a uno de los principios fundamentales del derecho, lo cual implicaría la imposibilidad de aplicarlo en nuestro país.
No tenemos conocimiento de si en un futuro no muy lejano será posible determinar los actos antes de que sucedan, pero por el momento parece inviable.

La película en su perspectiva más cyberpunk nos muestra una sociedad en la que, a pesar de los grandes avances tecnológicos, el estilo de vida es bastante decadente y la ética pasa a un segundo plano, tomando como ejemplo el trato que reciben los precogs, que son prácticamente obligados a renunciar a su vida a fin de servir al sistema.

Encontramos también una crítica al control poblacional por parte del gobierno, que no es de extrañar teniendo en cuenta que Minority Report surge poco después de los atentados del 11-S, momento en el que el sistema de Estados Unidos se plantea ejercer una mayor vigilancia a sus ciudadanos.

Por todo ello y mucho más este film es, en definitiva, una buenísima opción si te gusta el género de la ciencia ficción y los largometrajes futuristas.

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