Tierra baldía: la crisis de los suelos en el mundo

shutterstock_183052871

 

Thomas Stearn Eliot, mejor conocido como T. S. Eliot, poeta inglés, escribió un extraordinario poema llamado “Tierra baldía”, en el que se nos plantean elementos metafóricos de la aridez de una ciudad como Londres, en la que su principal río, el Támesis, se encuentra muy contaminado. Analogías de hechos reales que nos refieren a la crisis de una tierra infértil para las ideas, para la vida en todas sus formas.

Los problemas que actualmente enfrenta el mundo con respecto al acceso al agua y a la fertilidad de sus suelos se han venido agravando cada vez más. Los problemas de contaminación del agua, el calentamiento global, la construcción de desarrollos urbanos, entre otros muchos factores, influyen en la mala calidad de los suelos y en su cada vez más extendida aridez, lo que representa un problema mayor para la supervivencia de diversas especies, incluida la humana.

Esta aridez cada vez va disminuyendo la disponibilidad de agua dulce, lo que afecta también la producción de alimentos, ya que la tierra se va haciendo infértil. Es importante saber que los suelos son tan importantes para la vida, como el agua o el aire. En él residen minerales y vitaminas, que mientras más nutrido esté el suelo, lo mismo pasará con los alimentos que consumimos, por lo que es importante garantizar una buena salud de la tierra para el cultivo.  De no cuidarse esto, pues poco a poco la tierra se va haciendo infértil y pasa lo que ocurre en muchas zonas del mudo, especialmente en el continente africano, en el que los problemas del agua, la mala calidad del suelo no garantizan una sana alimentación para las personas.

Nuestros suelos son recursos no renovables. Su formación se produjo por un proceso largo de sedimentación que tardó millones de años para poder hacerse el tipo de suelo productivo, pero la acción del ser humano puede destruir en un año, lo que a la naturaleza le ha costado millones de años formar. El arado o trabajo intensivo de la tierra, la eliminación de materia orgánica necesaria para mantener las condiciones saludables del suelo, una indiscriminada irrigación usando agua de mala calidad, así como el uso excesivo de fertilizantes, herbicidas y pesticidas no orgánicos, terminan con los nutrientes del suelo y afectan la vida vegetal del terreno.

El alto contenido de carbono de los suelos, proveniente de la descomposición orgánica entre otros factores, lo hace un factor determinante en contrarrestar los efectos nocivos del cambio climático. Además, es a través de los suelos y su calidad, que se encuentra en el mundo disponible el agua potable, apta para el consumo y supervivencia humana y de otras especies de las cuales nos servimos para la alimentación o que forman parte de los equilibrios de nuestros ecosistemas.

El suelo está lleno además de millones de microorganismos que ayudan a formar las condiciones necesarias para que la vegetación pueda crecer, generando además los procesos de fotosíntesis que producen el oxígeno vital para la vida sobre el planeta.

Por otra parte, los cultivos o muchos de los alimentos que producen son de bajo costos, por lo que son medios eficaces para ayudar a disminuir los problemas serios de nutrición que hay en el mundo y que cada año cuestan la vida de muchas personas, especialmente niños, que por no tener acceso a agua potable y alimentos fallecen por desnutrición, especialmente en países africanos, como señalamos anteriormente.

Estamos a tiempo de tomar conciencia sobre el impacto que vamos produciendo en nuestros suelos y las consecuencias que esto tiene para nuestra propia subsistencia y de nuestras generaciones futuras. El egoísmo y el desarrollismo que impera en el mundo, que arrasa a su paso la vida para que unos pocos disfruten plenamente de lujos y bienes, está dejando una herencia de muy malos augurios para nuestros descendientes, porque la voracidad solo hace pensar en el momento que vivimos y a pocos le importa la supervivencia de generaciones por venir.

El problema de los suelos va dejando atrás una estela de especies en extinción, como los osos polares que debido al derretimiento de los campos de hielo, van muriendo por desnutrición al destruirse su hábitat natural. Recientemente un polémico video mostró al mundo el dolor de un oso polar agonizando totalmente desnutrido.

Es mucho lo que está en juego y mucho también lo que podemos hacer para detener la catástrofe ambiental que hemos ocasionado en los últimos años.

 

 

SHARE THIS

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio. Puedes obtener más información aquí: Aviso Legal y política de cookies

Cerrar