Un futuro incierto para el planeta

PLANETA EN EXTINCIÓN

El terrible daño que el desarrollo industrial y urbanístico ha ocasionado al planeta entero se ha constituido en una verdadera amenaza para la sostenibilidad de la vida en el planeta. Lamentablemente el ser humano se ha convertido una especie monstruosamente depredadora de diversos ecosistemas, que han desestabilizado de manera importante los equilibrios naturales, generando el peligroso calentamiento global que cada vez hace más estragos en todos los rincones del planeta.

Si bien los países más desarrollados son los que más daño hacen al planeta, las consecuencias las pagamos todos en cualquier parte de la Tierra. No hay continente o país que no sienta los efectos de un daño global.

Cuando se dio inicio a la Revolución Industrial, la humanidad avanzó vertiginosamente en hacer la vida de las personas mucho más fácil, pero al mismo tiempo, la falta de una visión con conciencia ecológica, ha impactado negativamente y ha puesto en riesgo la vida tal como la conocemos.

En el siglo XIX se dio inicio a la construcción de grandes ciudades como Nueva York, que significó un proceso de tala de árboles, intervención de recursos hídricos, destrucción de ambientes naturales, lo que fue acabando con la vida de muchas especies animales y vegetales para imponer edificios, carreteras, centros de diversión, en fin, una gran cantidad de construcciones que fueron sustituyendo el paisaje natural de muchos países, así como el grave daño ambiental ocasionado por la minería en el Amazonas.

Si bien hoy disfrutamos del “progreso” y de ciudades grandes y modernas, no podemos dejar de pensar que todo ello significó mucho para el planeta. La ruptura continua y sistemática de tantos ecosistemas alrededor de todo el planeta no podría quedarse sin consecuencias.

Este año 2017 ha sido justamente uno de los que más ha demostrado el impacto que los seres humanos han impregnado al planeta. El Mar Caribe vivió, por ejemplo, este año una de las temporadas de huracanes más agresivas y destructivas de la que se tenga memoria. Incluso en un momento estuvieron al mismo tiempo tres huracanes en la zona caribeña, causando grande destrozos y pérdidas de vidas humanas y de otras especies. Algunas islas fueron devastadas totalmente. Al mismo tiempo, por cierto, se dio en México el terremoto más fuerte de su historia.

Pero del otro lado, en el Pacífico también se presentaron diversos ciclones e incluso, un fenómeno poco habitual fue el tener noticias de que algunos de estos sistemas de tormentas tropicales terminaron afectando también a algunos países europeos.

A todo esto se suma una lista ya larga de especies animales que se han extinguiendo ya sea por daños en su hábitat, tanto como prácticas absurdas de caza por diversión. Esto último ha minado la población de muchas especies terrestres hasta su total desaparición.

Así mismo, el calentamiento global es una amenaza realmente seria, pues el derretimiento de casquetes polares, fenómeno que se ha venido incrementando vertiginosamente en los últimos años, puede causar un incremento en los niveles del mar, haciendo desaparecer a cientos de ciudades, algunas muy famosas que se encuentran a nivel del mar.

Estimaciones de especialistas señalan que de mantenerse el ritmo de deterioro ambiental, para el año 2050 los niveles del mar podrían estar ya por encima de algunas ciudades en el mundo, lo que representa, sin duda, una visión bastante oscura de nuestro futuro.

Esto, por supuesto, generaría más desequilibrios en el orden mundial. La escasez de agua potable podría agravarse en muchos países, tal como sucede en África. Esto podría generar grandes migraciones de personas hacía países del sur, donde se encuentran las mayores reservas de agua dulce, lo que generaría problemas demográficos serios. El crecimiento indiscriminado de espacios urbanos, debido al aumento de la población seguirá destruyendo la naturaleza para construir más espacios de vida y consumo, con las consecuencias nefastas que esto tiene para el medio ambiente.

 

No todo está perdido

No obstante todo esto, siempre existe una esperanza. Así como dentro de tantas noticias malas, este año 2017 se destacó una noticia en medio de tantas malas. Se trata de una reducción importante del hueco de la capa ozono que alcanzó un mínimo histórico en décadas. Esto, sin duda, es una buena noticia para el combate del llamado Efecto Invernadero.

De igual forma el desarrollo de nuevos modos de tecnología verde, así como el aprovechamiento de energías sustentables, en lugar de las fósiles como las derivadas del petróleo, las hídricas, que deterioran ecosistemas o de otras que causan graves daños por contaminación, como la nuclear, por otras como la eólica y la solar, nos hacen pensar que hay alternativas al modelo depredador del medio ambiente y una oportunidad real de revertir tanto daño sobre nuestra única nave espacial, nuestra gran casa.

SHARE THIS

Si continuas utilizando este sitio, aceptas el uso de las cookies. Más información

Las opciones de cookie en este sitio web están configuradas para "permitir cookies" para ofrecerte una mejor experiéncia de navegación. Si sigues utilizando este sitio web sin cambiar tus opciones o haces clic en "Aceptar" estarás consintiendo las cookies de este sitio. Puedes obtener más información aquí: Aviso Legal y política de cookies

Cerrar