CELULAS T MODIFICADAS GENETICAMENTE

Un grupo de médicos vieron a una niña con leucemia borboteando en sus venas. Había sufrido sesiones y sesiones de quimioterapia y un trasplante de médula ósea. Pero el cáncer aun así prosperó. En junio del año pasado, la niña de 12 meses estaba muy enferma. Sus padres rogaron a los médicos: ¿no hay ningún otro tratamiento, doctor?

Y por suerte, sí, sí había. En un congelador de su hospital, en Great Ormond Street, Londres, había un frasco de glóbulos blancos. Las células habían sido alteradas genéticamente para cazar y destruir la leucemia, pero el hospital aún no había solicitado permiso para probarlas. Fueron las células más ampliamente diseñadas propuestas como una terapia, con un total de cuatro cambios genéticos, dos de ellos introducidos por la nueva técnica de edición del genoma.

Pronto un médico de Great Ormond estaba en el teléfono con Cellectis, una compañía de biotecnología con  raíces francesas que ahora está situada en el lado este de Manhattan. La compañía era dueña del tratamiento contra el cáncer, que había sido ideado usando un método de edición de genes llamado TALENS, una forma de hacer cortes y arreglos al ADN en células vivas.

Todo fue bien, así que, previniendo este problema, Cellectis se propuso utilizar la edición de genes para crear un suministro más universal, pero más simple, de células T hechas de sangre de donantes. La compañía seguiría añadiendo el nuevo ADN, pero también usaría la edición de genes para eliminar el receptor que las células T usan normalmente para detectar moléculas extrañas.

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