El Petro: la criptomoneda venezolana que busca afrontar la crisis

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Hasta hace pocos meses en Venezuela hablar de criptomonedas era algo totalmente “underground”, algunos pocos reportajes que fueron despertando a raíz del hecho de algunas detenciones a personas que se dedicaban a la minería de las mismas, especialmente el Bitcoin. Los argumentos eran el ingreso al país de manera ilegal de equipos para el minado y robo de electricidad. En otros países comenzó a resonar Venezuela como un paraíso para el minado, esto debido a que el costo de la electricidad en el país sureño es prácticamente regalado, debido a que la misma es subsidiada. Eso si tomamos en cuenta que un mes de energía eléctrica para una residencia familiar puede significar apenas 0.013 dólares si lo consideramos al precio de la última subasta de divisas que se hizo en el país (actualmente no se realizan), pero si lo calculamos al precio del dólar paralelo sería de 0,0013 usd por mes. En Venezuela existe de hace quince años un control cambiario en el que el Estado es el único vendedor legal de divisas, medida tomada por el entonces presidente Hugo Chávez ante una fuga disparatada de divisas, que estaba afectando la economía. La medida estuvo bien en el momento que fue tomada, pero poco a poco se fue convirtiendo en un problema grave que ha afectado todos los sectores de la economía nacional, generando un deterioro de las condiciones económicas del país, que cuenta con el petróleo como su principal y casi exclusiva fuente de ingresos, solo acompañada por el ingreso a través de impuestos como el IVA, que se ubica entre 9% y 12% y el impuesto sobre la renta.

La poca disponibilidad de divisas y la ausencia de entrega de las mismas por parte del gobierno, se ha convertido en un detonante del incremento desproporcionado en el mercado paralelo, que en el marco regulatorio es ilegal y para el cual se creó una Ley de ilícitos cambiarios, pero que en realidad poco se aplica. Y es que tanto comerciantes como particulares, tienen que hacerse de divisas por vías que están fuera del marco legal para poder viajar, comprar productos e importar para sus negocios, lo que se hace sin mayor problema, generando, claro un impacto en el alto costo de la vida. Esta situación se ha agudizado en los últimos años y 2017 ha sido una verdadera locura, pues ante las sanciones y bloqueos internacionales, el Estado se quedó sin posibilidad de seguir subastando y adjudicando dólares.

En el país, todos los productos se tasan mediante el precio del dólar paralelo, aun cuando los ingresos distan mucho de estar cerca de esa marca. Ante esa situación, los venezolanos comenzaron a buscar la forma de tener algunos ingresos en divisas como medida para afrontar la crisis. Es ahí donde las criptomonedas han venido entrando en el juego, como dijimos, de manera subterránea por las medidas legales que implicaba para los mineros.

Pero este año, el gobierno nacional, dirigido por Nicolás Maduro, comenzó a sensibilizarse con el tema de las criptodivisas. Inicialmente un programa de televisión que dirige el ministro de agricultura, Wilmar Castro Soteldo, fue dedicado a explicar que las criptomonedas eran una solución viable al bloqueo económico y financiero que varios países le han impuesto a Venezuela. Poco a poco el tema fue posicionándose en la opinión pública hasta que Maduro anunció la creación de una criptomoneda nacional, a la que denominó Petro, debido a que estaría respaldada por las reservas de petróleo que tiene Venezuela, certificadas como las más grandes de crudo en todo el mundo y otras riquezas naturales. Venezuela tiene importantes yacimientos de minerales valiosos como el oro y el coltán, entre muchos otros.

Un observatorio de blockhain

El ministro de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología del país caribeño ha señalado que se creará un observatorio de blockhain. Esto es uno de los elementos que pone la diferencia entre el “Petro” y cualquier otra moneda digital conocida hasta ahora. Con este observatorio se busca llevar un registro de las transacciones del Petro y quiénes están operando con esa moneda. Es decir, es un mecanismo de control y vigilancia del comportamiento y operación de la criptomoneda. Las autoridades han argumentado que lo que se busca en generar confianza, que se sepa que es una moneda que cuenta con un respaldo real certificado.

Así mismo, hace unos días se dio inicio al Registro Único de Minado Digital del Petro, con el cual se llevará el control de los minadores de esta criptomoneda en el país.

Expectativas

Sin duda alguna el anuncio del gobierno venezolano de la creación de la primera criptomoneda oficial de un gobierno en el mundo, ya como hecho tangible abre una serie de expectativas en torno al comportamiento de la moneda, pues hasta ahora las criptomonedas han sido operadas y creadas por personas expertas en criptografía que no tienen ninguna vinculación oficial y su mecanismo de regulación no responde a las normativas de gobierno alguno, sino a las operaciones realizadas por sus usuarios. Es por ello que habrá que esperar cómo se comportaría el Petro en su ejecución y de qué forma podrá captar el interés de la comunidad de las criptodivisas.

Lo importante de todo esto, es que al menos la comunidad de minadores de las criptodivisas ya no tendrán que hacer sus operaciones de manera encubierta, ya que el minado está avalado por el gobierno, lo que fortalece la posición de Venezuela como un país con buenas oportunidades para el mundo de las criptodivisas.

 

 

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