¿Es posible salvar al planeta de un asteroide?

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El espacio exterior es un sistema complejo y que siempre está en movimiento. En él viajan y orbitan alrededor de nuestro planeta no solo la luna, si no otros elementos como meteoritos y asteroides, que pueden convertirse en una potencial amenaza contra la humanidad.

Cada año, algunos meteoritos ingresan a la atmósfera terrestre, pero son pequeños y la mayoría termina desintegrándose al entrar al planeta. Algunos han caído en la tierra, generando sustos en algunas poblaciones, como sucedió hace unos pocos años en Rusia, donde un meteorito generó una explosión moderada, que causó daños menores. Rusia ha sido uno de los territorios en el que se han reportado una importante incidencia de meteoritos que ha causado pánico, incluso dejando heridos, como el famoso caso del Bólido de Cheliábinsk, que dejó casi 1500 heridos, al explotar en el cielo sobre la población homónima. Ese meteorito desató una explosión equivalente a 3 bombas de Hiroshima, liberando una energía de 500 kilotones y se registró el  15 de febrero de 2013 a las 9:20 horas de la mañana de la localidad rusa.

¿Y si un asteroide amenaza a la Tierra?

Como hemos visto, aunque las amenazas contra nuestro planeta son latentes, tanto la Agencia Espacial Europea y la NASA han desarrollado programas para la defensa planetaria de amenazas potencias y concretas que pongan en peligro la vida de toda especie sobre el planeta.

Lo primero que debemos saber es que asteroide es único, tanto en su composición como en sus características físicas, potencialidad de daños y la energía que puedan liberar.

Actualmente, se tiene conocimiento de unos 20.304 objetos que se encuentran “cercanos” a la Tierra. Son conocidos como NEOs por sus siglas en inglés. Solo 866 se encuentran en la lista de riesgos para el planeta, ya que aunque recientemente se ha difundido en redes y medios de noticias que un asteroide “rozará” la Tierra en unas semanas.

Realmente, el planeta es “rozado” con más frecuencia de la que imaginamos, pero debemos tener en cuenta que las distancias en el espacio son muy grandes. Rozar no significa que esté realmente cerca del planeta.

Como decimos, no es lo mismo un asteroide de 15 metros a uno de un kilómetro. Y aunque parezca lo contrario, los asteroides grandes son más fáciles e controlar y estudiar que los más pequeños, que pueden pasar más desapercibidos. Los asteroides más pequeños tienen una frecuencia mayor de impacto en la Tierra.

Así que de esta manera, este dato nos da un poco de tranquilidad ante la amenaza de los NEOs.

El otro detalle es que un asteroide de mayor tamaño genera una descarga superior de energía. Científicos que se dedican a estudiar la potencialidad de daño de los megatones equivalentes a TNT, determinan que un asteroide de 30 metros aproximadamente, pueden provocar explosiones que se corresponden con 15 kilotones de TNT, similar a la bomba que Estados Unidos lanzó en 1945 contra la población japonesa de Hiroshima, que arrasó la ciudad y ocasionó la muerte de 166 mil personas.

El Chicxulub, nombra dado al asteroide que impactó a la tierra hace 65 millones de años y ocasionó el fin de los dinosaurios, generó aproximadamente unos 100 millones de megatones, la cual es la energía calculada para los asteroides de entre 10 y 15 kilómetros de diámetro.

Afortunadamente, el desarrollo tecnológico y el inicio de la carrera espacial desarrollada desde el siglo XX, nos permite tener un sistema de protección ante las amenazas que están registradas en nuestro sistema solar.

El único riesgo real que estaría eventualmente fuera de control por parte de las agencias espaciales, son visitantes extrasolares, como el caso del asteroide Oumuama (nombre proveniente del hawaiano, que hace alusión a forastero), descubierto en 2017.  

¿Cuáles son los métodos para desviar asteroides?

Uno de los aspectos más importantes es conocer el tamaño del asteroide para poder definir el plan a seguir. Cuando supera los 50 metros de diámetro se comienzan a considerar opciones de envergadura. Antes de eso, solo se consideran acciones civiles, como evacuaciones de las zonas aledañas al eventual impacto.

Tal como sucedía en la película «Armagedon», una de las opciones es justamente el impacto nuclear para destruir un asteroide que representa una verdadera amenaza. Pero conozcamos los métodos contemplados.

El método tractor se utilizaría en caso de asteroides cuyo diámetro oscile entre 75 y 800 metros  y que sea detectado entre 25 y 100 años antes. Entonces, se enviaría una sonda que se pondría cerca del asteroide para ir tirando de él mediante gravedad hasta lograr desviar su trayectoria y de esta forma evitar que impacte contra la Tierra.

El plan nuclear es desarrollado para asteroides con diámetro superior a un kilómetro y sin importar el momento en que se detecte. Esta medida podría generar que al detectarse tarde, la explosión no evitaría que fragmentos del asteroide caigan en la superficie terrestre ocasionando daños severos en algunos lugares del planeta, incluso crear un escenario apocalíptico global. Lo ideal sería que ser realizara la detonación a una distancia lejana de la Tierra para evitar daños en el planeta, pero haciendo que la onda expansiva desvíe la trayectoria de colisión con el planeta y evitar, de ese modo, el impacto.

Finalmente, tenemos el impacto cinético, dirigido a objetos que oscilan entre 300 y 600 metros, esta es la opción más «manejable» hasta el momento. Se trata de un satélite que impactaría contra el asteroide, en este caso no llevaría carga explosiva para desviar la trayectoria, pero podría desviarla lo suficiente para evitar el impacto catastrófico.

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