La fabulosa ingeniería de los puentes sobre agua

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Desde hace siglos, grandes obras arquitectónicas han deslumbrado al mundo por su magnificencia. Muchas nos resultan a veces inimaginables para la época en que se hicieron, tal como el caso de las pirámides egipcias y la Esfinge, así como los Zigurats mesopotámicos. Incluso, sobre muchas de estas construcciones se han desarrollado cualquier cantidad de teorías conspirativas, vinculando su construcción con la presencia de seres de otros planetas, que podrían haber dispuesto de tecnología mucho más avanzada que la se pudiera encontrar en el planeta Tierra para esa época. Y sin ánimos de entrar en controversia, pues resulta realmente increíble el hecho de que unos cuantos miles de esclavos con materiales y tecnología muy rudimentaria para la época en que se construyeron, pudieran haber hecho unas obras de tan envergadura, que aún se mantienen en pie siguen despertando la fascinación de millones de personas. Tanto así que siguen siendo un polo de atracción turística para miles de personas cada año.

Y los puentes siempre han sido un elemento de fascinación, pues muchos también fueron construidos en épocas remotas, con mucho esfuerzo. Un ejemplo de ellos, es el puente de Brooklyn, en la ciudad de Nueva York, que el poeta y prócer cubano José Martí tuvo la dicha de ver en el momento en que se construía y escribió la reseña de la maravilla arquitectónica que tenía ante sus ojos y que tanto lo impresionó.  Martí hizo una extraordinaria reseña del puente y su proceso de construcción para el diario  La América, de Nueva York, en el año 1883.

Y si el Brooklyn es una fascinación de la ciudad de Nueva York, muchos otros se han construido a lo largo de los años, con tecnologías y tamaños que dejan a más de uno con la boca abierta. Especialmente por las dificultades que significa realizar construcciones sobre el mar. Pero es un hecho que la ingeniería puede sortear las dificultades naturales y realizar estas imponentes construcciones.

Algunas de ellas son:

El puente de San Mateo, ubicado en la bahía de San Francisco, en Estados Unidos, en el estado de California. Este puente alcanza los 11.265 metros.

En Brasil tenemos el puente Río-Niteroi, que une a las ciudades de Rio de Janeiro y Niteroi. Es el más largo de toda Suramérica y del hemisferio sur. Mide 13290 metros.

El puente de Penang, casi del mismo tamaño que el anterior, está ubicado en Malasya.

El Vasco de Gama, ubicado en Portugal, rinde homenaje al famoso navegante portugués. Tiene 17,2 kilómetros, lo que lo hace el más largo de toda Europa.

Puente del Rey Fahd. Este puente conecta al reino de Arabia Saudita con la isla de Bahrein, alcanza la increíble longitud de 26 kilómetros.

Si ya pensaste que el anterior puente era largo, pues el Puente Donghai, que conecta a Shangai con el puerto de Yangshan, en China, mide 32,5 kilómetros de distancia. Es una maravilla arquitectónica, sin duda.

Con 38,4 kilómetros de longitud, se alza un puente que es un espectáculo visual fascinante, se trata del puente del lago Ponchartrain, ubicado en Nueva Orleans, en Estados Unidos.

Y finalmente China, que ya tiene la Gran Muralla China, como una de las maravillas del mundo, también posee el puente más largo del mundo. Se trata del Puente Qingdao Haiwan, inaugurado en 2011 con 42,5 kilómetros sobre la Bahía de Jiaozhou.

 

 

 

 

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