“Los vengadores 3: Infinity War”, orden mundial y control de población

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El universo de Marvel ha traído este año la tercera película de la saga Avengers, con el título de Infinity Wars, la cual ha tenido una importante recaudación de taquilla. Esta película ya ha generado una serie de comentarios y análisis muy interesantes, sobre los temas que subyacen a su trama. Nuestra lectura del filme está enmarcada en una temática global sobre diversos aspectos del orden mundial que reina en las altas esferas del poder.

En las últimas décadas, la humanidad ha visto la aparición de algunas epidemias causadas por virus potencialmente mortales, que han ocasionado la muerte de muchas personas o en algunos casos solamente el miedo en la población. El miedo es, sin duda alguna, un mecanismo de control social aplicado desde siempre, como por ejemplo sucede con algunas religiones y sus conceptos de pecado, de la condenación al infierno y todos esos fenómenos que nos llevan a regular conductas sociales por miedo a esas amenazas usadas.

Un caso emblemático es del virus AH1N1 que fue usado como una pandemia global, cuando los datos de mortalidad eran realmente insignificantes si se le compara, por ejemplo, con las muertes ocasionadas por la gripe estacional. El tema de fondo es que la empresa estadounidense Gilead junto a laboratorios Roche diseñó bajó licencia el tamiflú, el medicamento para prevenir esta gripe. Curiosamente, este virus aparece como un problema de salud pública global cuando la Secretaría de Defensa de los Estados Unidos se encontraba bajo la responsabilidad de Donald Rumsfeld, quien antes de asumir el cargo de Secretario de Defensa de la nación más poderosa del mundo, era el presidente del directorio de Gilead. Al final  no hubo ningún muerto de gripe Aviar en EEUU y apenas un poco más de 300 personas fallecieron en el mundo entero por ese virus. Una cifra que no significa nada si se le compara con otras enfermedades comunes como la gripe, el sarampión, la malaria, la diarrea, el colesterol, entre otras.

Todo esto viene a cuento para demostrar cómo se mueven los hilos de poder detrás de los virus y pandemias. Las presiones realizadas a los países para que compraran millones de dosis del medicamento fueron tremendas, todo basado en el psicoterror de una epidemia que podría extinguir al 10% de la población del planeta.

No obstante, es también cierto que el uso de virus como arma bacteriológica puede ser un medio de guerra de baja intensidad, pero que podría ser más letal que un enfrentamiento con armas convencionales. Justamente, algunas enfermedades pandémicas o epidémicas se producen en países en los que su propagación resulta más difícil de controlar, ocasionando más muertes. Recordemos las epidemias de cólera en países africanos que diezman poblaciones socialmente deprimidas.

El control de población

A lo largo de la historia han aparecido diversas acciones que buscan establecer mecanismos de control de la población, al menos de alguna parte de la población. El caso de la ideología Nazi que procuraba el exterminio de la población comunista, negra, judía, homosexual, bajo la idea de la limpieza étnica. Ideas similares se han replicado a lo largo de la historia. En Ruanda en 1994 se exterminó al 75% de la población Tutsi por parte de la etnia gobernante Hutu. En otro orden, la población mayoritaria del planeta es de bajos recursos. Se dice que el 90% de la riqueza del orbe se concentra apenas en el 20% de la población mundial. Una clara relación de desigualdad que genera grandes desequilibrios en todos los aspectos de la vida. Entre ellos el acceso a servicios básicos o esenciales para la vida, tales como el agua, alimentos, medicinas, atención de salud. Todos esos factores inciden en las tasas de mortalidad de acuerdo a las clases sociales.

Hay corrientes que indican que es el exceso de población lo que genera la pobreza y los problemas de orden social. Ese es el punto central al que se asocia la temática de la película Vengadores 3. Thanos, que es un claro referente al dios de la mitología griega de la muerte, Tánatos. En este filme, el tema de control de población a través de la muerte, es planteado por el antagonista de los súper héroes, Thanos, interpretado por Josh Brolin, quien expresa la necesidad de combatir el caos y el desorden que impera mediante el exterminio la mitad de la población en cada planeta, de manera aleatoria, lo que haría que también existan menos súper héroes.

En ese conflicto, los vengadores plantean que toda vida es valiosa y que los problemas acumulados en la sociedad tienen que tener otra solución. En el caso que señalábamos antes, podemos precisar que la desigualdad en la distribución de la riqueza es evadida por parte de los grandes poderes hegemónicos que controlan el mundo. Si se hiciera mayor inversión en educación, en salud, educación sexual, los problemas globales disminuirían, pero eso no sucede y la brecha que separa a ricos del resto del mundo se agranda.

En el caso de la película, si bien algunas personas señalan que las intenciones de Thanos no son del todo malas, lo negativo es, según indican, el método. El foco entonces es como lo señalan los vengadores, los problemas de la sociedad tienen muchas variables que inciden en su deterioro, pero acabando con la vida de la gente, no se soluciona el problema de raíz. En este caso, estaríamos viendo que se estaría atacando el síntoma, pero no a la “enfermedad”.

Esta película dirigida por los hermanos Anthony y Joe Ruso, pone sobre el tapete este tema tan controvertido, que toca muchos aspectos que pugnan en la vida actual de nuestra civilización.

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